Cuidados para un paciente con párkinson

El pasado 18 de octubre la plataforma «yeyehelp» que ofrece servicios para solucionar problemas cotidianos y acompañamientos a personas mayores, realizó desde su canal de youtube una interesante entrevista a nuestra compañera y amiga Sonia Soriano.

De esta entrevista se han extraído las siguientes ideas:

Hablamos sobre los cuidados necesarios que necesitan los pacientes de Parkinson.

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que no tiene cura, es progresiva y en cada persona evoluciona de manera diferente. En España unas 150.000 personas padecen esta enfermedad y cada año se diagnostican unos 10.000 nuevos casos

Para Sonia el Parkinson no afecta sólo al paciente sino también a su entorno, por eso nos ofrece unas pautas de cuidado para mejorar la calidad de vida la persona afectada:

¿Qué cuidados requiere un paciente de Parkinson?

Si bien la farmacología tiene unas funciones, los pacientes necesitan tomar en cuenta otros aspectos para mejorar su vida:

  1. Las familias y cuidadores deben tener paciencia y empatía para comprender la enfermedad y los estados de ánimo.
  2. Ejercicio físico.
  3. Alimentación saludable y balanceada.
  4. Relacionarse con el mundo exterior y acercarse al tejido asociativo para intercambiar experiencias.
  5. Vivir y disfrutar de las pequeñas cosas de la vida: desde un paseo por el vecindario hasta un café con amistades. Todos los detalles harán más feliz y agradable su vida.

Desde «Con P de párkinson» tratamos el afrontamiento positivo de la enfermedad, la actitud P.  La generosidad de los que comparten sus problemas sirve de apoyo, no sólo al que los cuenta, sino a los que les escuchan. El “superpoder” de compartir es positivo. Además favorece la interacción evitando el aislamiento.

La enfermedad afecta no sólo a quién la padece, sino que también afecta a su entorno. El apoyo de los que te rodean, te quieren y acompañan en este proceso, es fundamental. Igual de importante es el conocimiento de la misma por parte de la comunidad social con la que se relaciona habitualmente el enfermo que le permita enfrentarse a las dificultades que acarrea, fijando la atención en las pequeñas cosas del día a día, valorándolas.

Ayudar a otros que están pasando por una situación similar resulta también altamente gratificante. Mostrar a otros que se puede ser feliz a pesar de la enfermedad.

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