El diagnóstico llegó de casualidad. Fui a urgencias del hospital. Me encontraba mal: tensión alta. Entonces aproveché para preguntar: “Estoy esperando que me den los resultados de unas pruebas”. Y ¡ Bingo!. “Ahora lo vemos, me contestaron. En unos minutos viene el neurólogo y te explica, porque tienes una alteración en la prueba”.
El diagnóstico llegó de casualidad
